El CEO de Instagram advierte a los creadores: en la era IA el valor ya no está en la imagen, sino en quién la comparte

un diptico de imagenes: una cuidada puesta de sol con pies y otra imagen descuidada de un chico haciéndose un selfie ante el espejo

Desde el comienzo de la historia de Instagram, esta red social basó su crecimiento en una descarada apuesta por la estética. Por la estética entendida de mil maneras distintas, claro, pero habitualmente incluyendo una gran capa de preparación, composición y retoques. Ya fuera para publicar la ¿idílica imagen de unos pies entrecruzados con el mar de fondo o el plato preciosista que te habían servido para desayunar en el restaurante de moda, los filtros fueron (y, en cierto modo, todavía lo son) parte intrínseca de esta app, de la misma forma que la brevedad, la sorpresa y la imitación fueron los pilares sobre los que se asentó el crecimiento fulgurante de TikTok.

Pero ahora, esos días quedan cada vez más lejos.

En un extensísimo comunicado, Adam Mosseri, CEO de Instagram, ha explicado su visión sobre cómo la IA y el contenido sintético generado de forma masiva en forma de imágenes o vídeos está destrozando la forma clásica de entender su red social, y cómo los creadores (y todos, en general) deberíamos prepararnos para lo que vendrá.

La paradoja de la abundancia sintética

Todo su discurso gira sobre lo que antes llamábamos “humano”. Mosseri plantea que nos acercamos a un punto de inflexión donde la autenticidad ya no es un rasgo único, sino un producto reproducible: “La autenticidad se está volviendo infinitamente reproducible. Todo lo que hizo que los creadores importaran —la capacidad de ser auténticos, de conectar, de tener una voz no falsificable— ahora es de repente accesible para cualquiera con las herramientas adecuadas”.

Cuando la capacidad de conectarse y ser “real” puede ser simulada por un algoritmo, el valor del contenido cambia de forma radical. Mosseri argumenta que la pregunta ya no será si puedes crear, sino si puedes aportar algo genuinamente personal, pasando de preguntarnos ‘”¿puedes crear?’ a ‘¿puedes hacer algo que sólo tú puedas crear?”

La perfección es barata de crear y aburrida de consumir

Uno de los puntos más provocadores del comunicado es la declaración de que el contenido pulido, ese que cuidaba la composición al máximo e incorporaba capas y capas de filtros y retoques ha perdido valor. Mosseri sostiene que la perfección es barata de crear y aburrida de consumir: “Así como la IA hace que los productos sean baratos, las cámaras de los teléfonos han hecho que las imágenes de aspecto profesional sean omnipresentes; ambas tendencias abaratan la estética”.

En respuesta a la llamada “AI slop” (basura de IA), está emergiendo lo que denomina la “raw aesthetics” (estética cruda). No es solo una moda visual; es algo así como una prueba de vida en un mar de contenido artificial: “En un mundo donde todo se puede perfeccionar, la imperfección se convierte en una señal. La crudeza ya no es solo una preferencia estética: es una prueba. Es defensiva. Una forma de decir: esto es real porque es imperfecto”.

“Esta estética cruda se ha integrado al espíritu de la época del contenido público y a diversas formas de arte. Piensa en @jordan_the_stallion8 grabando videos frente al espejo del baño, o en la descripción que @pitchfork hace de la voz de @mrcameron_winter como “un gorjeo arrastrado y forzado”, explica.

Ejemplos de publicaciones
Ejemplos de publicaciones de @jordan_the_stallion8

Del “ver para creer” al escepticismo por defecto

Mosseri analiza un giro muy relevante en la psicología del usuario. Advierte que nuestra relación con la imagen cambiará radicalmente: dejaremos de asumir que lo que vemos ocurrió realmente:  “Con el tiempo, pasaremos de asumir que lo que vemos es real por defecto a comenzar con escepticismo cuando veamos los medios y a prestar mucha más atención a quién comparte algo y por qué podría compartirlo”.

Esta transición será, en sus palabras, “increíblemente incómoda” porque estamos genéticamente predispuestos a confiar. La autoridad se desplaza del contenido a la fuente, en un entorno que define como de “abundancia infinita y duda infinita” .

Lo que no muere con la estética: creadores, contexto y poder

El CEO de Instagram explica que “a menos que tengas menos de 25 años” y uses Instagram, probablemente pienses en la app como un feed de fotos cuadradas. La estética es impecable: mucho maquillaje, suavizado de piel, fotografías de alto contraste y paisajes preciosos.

“Ese feed está muerto. La gente dejó de compartir momentos personales en el feed hace años. Las stories siguen vigentes, ya que ofrecen una forma menos presionada de compartir con tus seguidores, pero la principal forma de compartir, incluso fotos y vídeos, es por mensajes directos. Ese contenido no está pulido; son fotos borrosas y vídeos movidos de las experiencias cotidianas de la gente. Piensa en fotos de zapatos y fotos espontáneas poco favorecedoras”, explica Mosseri.

En cualquier caso, lejos de plantear un escenario apocalíptico, Mosseri insiste en que esta crisis de señales no debilita a los creadores, sino que los vuelve más necesarios que nunca. En un entorno donde la autenticidad es escasa precisamente porque puede simularse, la confianza se convierte en el recurso verdaderamente limitado. “La autenticidad se está convirtiendo rápidamente en un bien escaso”, sostiene, y eso, paradójicamente, incrementará —no reducirá— la demanda de contenido procedente de personas concretas, reconocibles y consistentes en el tiempo.

Este desplazamiento no afecta solo a la estética, sino también al lugar donde ocurre lo que todavía percibimos como “real”. Mosseri reconoce que el feed público, durante años el corazón de Instagram, ya no es el espacio principal para compartir momentos personales. Ese contenido ha migrado hacia formatos menos expuestos y menos presionados —Stories y, sobre todo, mensajes privados— donde dominan las fotos borrosas, los vídeos movidos y las escenas cotidianas sin pulir. La autenticidad, sugiere, ya no se exhibe tanto como se comparte.

Desde esta perspectiva, también cuestiona el rumbo de la tecnología visual. Mientras los fabricantes de cámaras compiten por hacer que cualquiera parezca un fotógrafo profesional del pasado, Mosseri considera que están apostando por una estética equivocada: la perfección técnica es cada vez más barata y, por lo tanto, culturalmente menos interesante. En un ecosistema saturado de imágenes impecables, lo que destaca no es lo mejor producido, sino lo más creíble.

El CEO de Instagram cree que las plataformas estarán bajo una presión creciente para identificar contenido generado por IA, pero esa tarea será cada vez más difícil a medida que la tecnología mejore. En lugar de intentar identificar cada contenido creado con IA, apunta que la industria debería centrarse en “marcar” lo que es real desde el origen mediante la criptografía: “Será más práctico identificar los medios reales que los falsos. Los fabricantes de cámaras podrían firmar criptográficamente las imágenes al capturarlas, creando una cadena de custodia”. Más que perseguir lo falso, propone certificar lo real y, sobre todo, ofrecer más contexto: quién publica, desde cuándo, con qué historial y con qué coherencia. La autoridad ya no residirá en la imagen, sino en la trayectoria de quien la comparte.

La transparencia ya no será opcional. Las plataformas necesitarán mostrar más señales de credibilidad sobre quién publica, permitiendo que sea el usuario quien decida en quién confiar.

Finalmnete, Mosseri no habla solo del futuro del contenido, sino del futuro de Instagram como infraestructura cultural. La plataforma tendrá que adaptarse rápido: construir mejores herramientas creativas, reforzar la verificación de autenticidad y dar más peso a la originalidad y a la confianza.

En un mundo de abundancia infinita y duda infinita, el valor ya no estará en ver algo perfecto, sino en saber a quién estás mirando.

Imagen: Gemini

[…]

La entrada El CEO de Instagram advierte a los creadores: en la era IA el valor ya no está en la imagen, sino en quién la comparte se publicó primero en Marketing4eCommerce.